No tan clásico

COL D’AZET //


Hay algunos puertos de Los Pirineos que he ascendido varias veces antes de poder verlos. Y el col d’Azet es uno de ellos. Esta va ser la primera vez que lo suba sin que llueva a mares. Y días después volveré, ya con Julia, para escalarlo en un día verdaderamente veraniego. Eso nos va a dar la oportunidad de, no solo disfrutarlo dos veces, sino de apreciar cómo cambia de un día para otro. Y cambia mucho, ya veréis.

Para acceder a la vertiente de Saint-Lary lo haremos necesariamente por el fondo del valle, desde Arreau. Solo si llegamos desde la Hourquette d’Ancizan tendremos una aproximación más corta, pero estamos hablando de ahorrarnos cuatro o cinco kilómetros de llano. 

Una vez dejado Arreau vamos viendo como a derecha e izquierda se suceden las opciones: atras quedan los comienzos de Aspin y al Peyresourde. Seguimos avanzando por el valle, que en su momento vamos a abandonar por el lado izquierdo. Pero podríamos haber elegido otras maneras de dejar abajo la única carretera llana de la zona. Desde el fondo del valle se puede ascender a la mencionada Hourquette d’Ancizan, a Pla d’Adet, al Portet, al valle de Rioumanjou, a Piau-Engaly y al fabuloso Cap-de-Long. Si continuamos hacia España acabaríamos pasando por el túnel que lleva a Bielsa. Está vedado a bicicletas, pero el ascenso hasta la boca norte de la galería es una ascensión de campanillas.

Arreau, la población que hemos dejado atrás, está mejor situada, en la confluencia de dos valles, pero se ha visto superada por Saint-Lary, una población cuyo principal reclamo es tener mejor acceso a las estaciones de esquí. Por contra, Arreau tiene mucho más encanto, aunque éste sea algo decadente frente a la más moderna pero más masificada Saint-Lary.

Saint-Lary era hace no tanto una pequeña población que se peleaba cíclicamente con la construcción del puente que permite abandonar el pueblo hacia España. En la actualidad se desarrollan las obras para construir el tercer puente después de que los dos anteriores cayeran o fueran amenazados por derrumbes en la zona.

El Col d’Azet es un puerto de primera categoría por cualquiera de sus dos vertientes, pero que no ha tenido una presencia en el Tour de Francia acorde a su magnitud. Es, como ya veremos, porque es difícil de combinar con otras ascensiones. O al menos lo era hasta la aparición del Portet. Ahora, pero ascendiendo por el lado de Gènos, forma parte de un encadenado muy reciente, pero que lleva camino de ser clásico. Me refiero a la secuencia que une Peyresourde, Azet y Portet.

Decía que, pese a ser un puerto clásico, no ha aparecido en carrera hasta una época relativamente reciente. Quizás te suene por esa etapa mítica en la que Indurain, escapado por Chiapucci, vistió de amarillo en el Tour de Francia por primera vez tras la etapa reina de 1991 que, tras haber pasado por Tourmalet y Aspin, llegó a la estación del Val Louron, a la que se accede por un desvío situado a un kilómetro de coronar el paso. Pero Azet no se utilizó como puerto de paso hasta 1997. Desde entonces, y hasta 2016, se ha coronado en siete ocasiones antes de que, en 2018, fuera incluido el Portet. Ese mismo encadenado -que se estrenó como etapa de solo 65 kilómetros- se repetirá en 2021.

Al contrario que en otros pasos de la zona, donde recorremos una carretera que lleva al paso desde el fondo del valle, en esta ocasión vamos a ir enlazando hasta tres pueblos en la primera mitad de la subida. Así pasaremos por Sailhan, muy cerca del principio, y luego por Estensan y, finalmente, por el pueblo de Azet, que da nombre a la subida. Es al paso por Azet donde nos encontramos con la rampa más dura de toda la ruta, la que lleve a rodear la iglesia antes de encarar la segunda mitad del puerto.

El cartel que indica la dificultad de cada kilómetro, tan útil a veces y tan cruel en otras ocasiones, denomina la subida como Val Louron-Azet por influencia de la estación de esquí que está en la parte alta de la otra vertiente. Yo prefiero la denominación de Azet para el puerto de paso y reservar el de Val Louron para la ruta que lleva a la estación.

Solo cuando queden poco menos de dos kilómetros vemos el paso al que nos dirigimos. Dejamos las vistas hacia el valle del Aure y nos asomamos -pero para eso hay que coronar- hacia la zona del Peyresourde, Peyragudes, la estación de Val-Louron… Allí, detrás del Peyresourde, está Bagnères de Luchon, y la izquierda, otra joya hecha puerto, el port de Balès.

He bajado a esperar a Julia hasta la zona con las mejores vistas hacia el valle del Aure,  con la presencia imponente de Pla d’Adet y la línea que lleva hasta el Portet, perfectamente visible desde aquí. 

Una vez arriba, contemplando este final, se hace extraño su poca presencia en carrera. Entiendo que la carrera lo use como acceso al Portet, que es grande y novedoso, pero yo, desde aquí, si todavía tuviera tiempo y piernas, iría a Cap-de-Long.

NombreVertienteAltitud (m)Longitud (km)Desnivel (m)Pendiente (%)
COL D’AZETSaint-Lary-Soulan1.58010,77867,34

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