Los lagos de Covadonga

LAGOS DE COVADONGA //

Los Lagos siempre han estado ahí, pero la ascensión en bicicleta es relativamente reciente, sobre todo si la comparamos con puertos de paso más clásicos como puedan ser el Aspin, el Aubisque, o el Tourmalet, que ya se subían antes de los años veinte del siglo pasado. A igual que otras ascensiones modernas, como Luz Ardiden o el Alpe d’Huez, fue popularizada como meta de carrera ciclista, aunque en el caso de los Lagos todo se mezcla con el tirón, digamos, turístico histórico de la batalla de Covadonga, el rey Pelayo y la basílica de la patrona de Asturias.

(40”) Popularizada por La Vuelta a España a partir de 1983, cuando se impuso en la llegada Marino Lejarreta, pero sobre todo por las actuaciones a partir de entonces de Perico Delgado, mucho más popular,  es una réplica de finales del Tour de Francia en estaciones de esquí, como el Alpe d’Huez, que se ascendió por primera vez en los años cincuenta pero que no repitió hasta mediados de los setenta, cuando comenzó a aparecer en la carrera año sí y año también. Luz-Ardiden, otra ascensión icónica a una estación de esquí, apareció en 1985. Y con victoria de Delgado, por cierto, que en ese mismo año también había vencido en Los Lagos. Por aquel entonces, la Vuelta se disputaba antes que el Tour.

(20”) Hace cuarenta años, rampas como las de La Huesera eran menos abordables porque las bicicletas no contaban con desarrollos tan cortos como los actuales, y obligaban a retorcerse sobre los pedales con una cadencia que hoy se considera inapropiada y para la que, todo sea dicho, hace falta una potencia que no todo el mundo tiene.

La Huesera es su rampa más icónica. Es, con las cifras en la mano, el tramo de mayor dificultad de toda la subida, pues se trata de una rampa de casi 700 metros en torno al 13% de pendiente. No parece mucho si lo comparamos con los rampas más empinadas que están tan de moda en la actualidad, pero el problema es que esa zona llega tras media docena de kilómetros con una pendiente nada despreciable y, sobre todo, sin haber podido disfrutar hasta entonces de ningún descanso. 

La gestión del tráfico en la carretera es peculiar. En temporada alta solo se puede ascender en autobús o en taxi durante las horas centrales del día. Eso quita coches en una carretera bien asfaltada pero generalmente estrecha. Las lanzaderas que suben regularmente no suponen un gran peligro, pues se apartan todo lo posible -aunque a veces eso sea bien poco, es verdad. Pero ojo con los autobuses de excursiones que no estén acostumbrados a los ciclistas y a esa carretera.

La llegada de la vuelta ciclista queda a la altura del primer lago, el de Enol, y priva con ello de ascender hasta La Ercina por una carretera más degradada, pero que da buenas vistas del lago inferior. Aquí, ya sí, la carretera se acaba y también la ascensión.

NombreVertienteAltitud (m)Longitud (km)Desnivel (m)Pendiente (%)
Lagos de CovadongaCovadonga1.12012,09097,58

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